Amigas y Amigos Este viernes 15 a las 15hs en la plazoleta del Monumento de los Españoles haré un pequeño acto recordatorio por Manuel y junto a familiares y amigos volveremos a pintar en la vereda la estrella amarilla que recuerda a las víctimas peatonales. A tres años de la muerte de mi hijo Manuel Lischinsky, la justicia finalmente ha hecho lugar a nuestra demanda y confirma el juicio oral a Nicolás Piano, el conductor del Volkswagen Polo, que lo atropelló y dejó moribundo en la plazoleta del Monumento de los Españoles, a las 6,30 del domingo 14 de mayo de 2006. Nuestro abogado, Luis Charró, también pidió la inhabilitación provisoria de Piano para conducir.
Esta medida no es nada frecuente para los así llamados “hechos de tránsito”-aunque debería serlo-, pero la jueza de Instrucción Fontbona de Pombo la dictó por un año aún antes de la sustanciación del juicio oral, y la Sala VII de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires la confirmó. El acusado ya entregó su registro y el Tribunal Oral en lo Criminal 30 lo juzgará, aunque todo indica que esto no sucederá antes del año que viene. Mis protestas y quejas ante la lentitud judicial, las marchas y contramarchas desesperantes, no impiden que hoy aprecie este gran logro y lo comparta con ustedes, agradecida porque me han acompañado de muy diferentes maneras y me han ayudado a combatir con energía el fantasma de la muerte civil, ese indescriptible temor que persigue a los familiares de víctimas cuando no hallan dónde inscribir su reclamo de justicia. Hasta ahora, el delito de arrollar y matar a un peatón casi no tiene sanción penal. Una vez ocurrido el hecho: - El responsable es demorado entre 10 y 12 horas. Luego queda en libertad total sin otra restricción que comparecer cuando lo llamen a declarar, lapso que se extiende por meses y meses. - Puede –salvo el caso de resolución del juez/jueza- seguir conduciendo sin problema, y no se le quita el registro. - Si es procesado por homicidio culposo y la Cámara lo confirma, va al juicio oral sin limitación para conducir. Actualmente existe un altísimo grado de posibilidades de que obtenga la suspensión del juicio a prueba. - Esta suspensión implica nada más que no poder conducir durante un año y medio o dos. Y realizar labor comunitaria que el mismo acusado elige dónde llevar a cabo, si lo hace. - Cumplido dicho plazo la causa se cierra y queda sobreseído. En definitiva, dado el esquema legal y judicial argentino, arrollar y matar a un peatón importa… la segunda vez. Solo si el conductor es atrapado recibirá una sanción severa, no excarcelable. ¿Solo la segunda vez? Celebro que los jueces hayan inhabilitado provisoriamente al conductor que mató a mi hijo, aunque eso haya sucedido tres años después del hecho. Pero ¿no debería ser una medida habitual dictada inmediatamente para proteger la seguridad y la vida de posibles futuras víctimas? En nuestra sociedad, en la que se suman cientos de víctimas peatonales por año, con un número no determinado de personas atropelladas sobre las veredas y donde los casos se acumulan y los juicios se dilatan por cuestiones que excederían a cualquier perito, creo que por sobre el principio de presunción de inocencia, está la obligación de los jueces de hacer uso del principio de prevención, para proteger el real y supremo bien jurídico que es la vida. Para las personas de condición humilde, todo es infinitamente peor, porque los familiares no tienen cómo impulsar el juicio. Mientras los deudos gimen impotentes, el imputado, sea conductor de auto, colectivo o camión, poderoso en su rodado, cuenta con todos los recursos económicos, sociales, patronales y corporativos, para evitar el proceso, y por Dios que los usa. ¿Necesito aclarar que solo las víctimas de clase media o alta –en los casos de peatones son las menos- pueden hacer valer la ley y ser visibles en un proceso que niega el acceso a los pobres? Para frenar el poder impune de todos aquellos que deliberadamente manejan con gran desprecio de la vida humana, debemos exigir medidas preventivas y la aplicación de la ley penal, porque no es poco lo que permite el Código, pero no se cumple. Este viernes 15 a las 15hs en la plazoleta del Monumento de los Españoles haré un pequeño acto recordatorio por mi hijo Manuel y junto a familiares y amigos volveremos a pintar en la vereda la estrella amarilla que recuerda a las víctimas peatonales.
Un abrazo, Ema Cibotti



