Soy, el papá de Héctor, hijo ejemplar, trabajador, buen hijo, buen hermano, buen empleado, buen amigo; y sobretodo las cosas buena persona, hecho de buena madera como decÃan los viejos nuestros.
Â
Hijo de sangre, del corazón, del alma, con El se fue parte una parte de mi vida.
Para mà la vida cambió en un abrir y cerrar de ojos dolorosamente para siempre.
PodrÃa hablarles infinitamente bien de mi hijo. Pero no escribo para eso porque nosotros y todos los que lo conocÃan pueden dar fe de eso, y estoy orgulloso de El.
Pero lo que quiero es aclarar algunas cuestiones. QUE NO SE DIGAN COSAS QUE NO SON.
A MI HIJO NO LO ATENDIÓ NINGÚN MEDICO EN NINGÚN MOMENTO.
Hubo una confusión me llamó el médico de guardia y me dijo su hijo murió, tuvo un accidente fatal. Cuando entro , no era mi hijo , era Santiago.
Me dijeron al otro chico todavÃa no lo han traÃdo.
Después de varias horas del accidente estando nosotros (familia) , vino el camión de los bomberos y dejó a Héctor en la morgue. No me dejaban entrar a verlo, pero igualmente lo hice y me abrace al cuerpo de mi hijo.
NADIE pero nadie vino a decirme su hijo está muerto y cómo murió.
NADIE contuvo a mi , ni a mi familia , a no ser por unas pastillas que nos dieron porque las fue a pedir mi hija .
No digo que los que estaban en el hospital no lo quisieron hacer sino que era humanamente imposible para tan poca gente atender a tantos.
.Luego nos retiramos del hospital. Hasta las 11.30 que Silvina fue a la comisarÃa , firmó unos papeles y otros trámites , me dieron por escrito que mi hijo habÃa muerto.
NADIE hasta el dÃa de hoy, a 21 dÃas del accidente,( que puede ser hayan muerto en el momento Héctor y Santy), a mà NADIE me lo dijo, no oà decirlo a nadie, hubiese sido un consuelo para nosotros en tanto dolor.
Sigo esperando una respuesta que alguien me lo diga … y que sea un médico.
Gracias a todos los que nos dan fuerzas para seguir, gracias a mis otras hijas , Mariela y Vanesa ,a Silvina mamá de Héctor por ayudar a escribir estas tristes pero verdaderas palabras.
A los papás de Santy sentimos profundamente y lo acompañamos en su dolor.
Ariel Chevasco.
Â


