Entre abril y junio de 1982 el enfrentamiento bélico entre la Argentina y el Reino Unido culminó con una nueva ocupación británica del territorio insular. En el año 2000, el Congreso de la Nación Argentina declaró el 2 de abril como el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra en Malvinas, con carácter de feriado nacional.
-Reviviendo como sucedió el 2 de abril de 1982
La Argentina puso en marcha la “Operación Rosario”, llamada así en honor a la virgen del Rosario. Una Fuerza conjunta de la Armada y el Ejército argentino desembarcaron en Malvinas, al mando del Contraalmirante Carlos BUSSER.
Infantes de Marina y del Ejército rodearon la casa del entonces gobernador Rex Hunt y lo emplazaron a entregarse. Las órdenes argentinas eran no producir bajas entre los “Royal Marine” y la población kelper, para no brindar argumentos a la propaganda inglesa contra Argentina.
De tal forma, ante la resistencia inglesa de entregarse inmediatamente, el Capitán Pedro Edgardo Giacchino avanzó con algunos de sus hombres sobre la casa del gobernador que estaba cercada por fuerzas propias, siendo acribillado por balas británicas.
Giacchino se convirtió en el primer héroe de Malvinas, caído por la recuperación de las islas. Como consecuencia de esta acción, las fuerzas enemigas se convencieron de que la decisión argentina de recuperar las Islas era seria, y se rindieron.
La “Operación Rosario” cumplió su cometido de recuperar Malvinas en forma incruenta para el enemigo, con un mínimo costo en las fuerzas propias, y dejando una pequeña guarnición en las
-Reviviendo un dialogo entre un Capitán y un Teniente (muy conmovedor)
Mi capitán, el Tte Rodríguez no ha regresado del campo de batalla. Solicito permiso para ir a buscarlo." -dijo otro Teniente a su superior -.
"Permiso denegado" - replico el otro oficial.- "Pese a que conozco de su amistad con el Tte Rodríguez, no quiero que arriesgue su vida por un hombre que probablemente ya esté muerto. Perdí a muchos hombres en esta batalla soldado, y no quiero ni uno solo más."
El alió en busca de su amigo, y una hora más tarde regresa mortalmente herido, transportando el cadáver del Tte Rodríguez... su amigo.
El Capitán furioso le dice: "Tte! Ya se lo había dicho yo, que había muerto!!! Ahora he perdido a dos de mis mejores hombres!!! Dígame, ? valía la pena ir allá para traer un cadáver!?"
Y el Teniente, moribundo, respondió con el último aliento que le quedaba, pero con una sonrisa de satisfacción enorme:
"Claro mi Capitán que valió la pena! Cuando encontré al Tte Rodríguez, mi amigo, todavía estaba vivo y pudo decirme con sus últimas fuerzas:
"Estaba seguro que vendrías a buscarme."



